El consejero delegado ejecutivo de Enagás, Arturo Gonzalo, ha defendido la existencia de un «sistema regulado» desde el inicio para impulsar el desarrollo de las infraestructuras para el hidrógeno y ha estimado que una tasa de retribución razonable estaría en torno al 7 u 8%. En una rueda de prensa para presentar los resultados de 2023 y los objetivos para 2024, Gonzalo indicó que ahora la decisión a adoptar es si el hidrógeno cuenta con un sistema regulado desde el principio. «Y todo hace pensar que va a ser así», dijo, añadiendo, eso sí, que es una decisión que debe tomar el Gobierno y el regulador. Noticia Relacionada estandar Si Argelia fue el mayor suministrador de gas a España en 2023 con récord de compras a Rusia Javier González Navarro Estados Unidos cae del primer al segundo puesto, seguido de Rusia y de Nigeria El CEO ha lamentado que el Gobierno no actualice los ingresos regulados con la inflación y los tipos de interés. De hecho, en 2023 obtuvo 48 millones menos por este concepto y para 2024 espera un recorte de 50 millones. «Por ese motivo, nos hemos apretado el cinturón, ajustando al máximo los gastos operativos y financieros». Gonzalo consideró que el desarrollo de las infraestructuras necesarias para impulsar el hidrógeno, como la red troncal para España o el H2Med, contarán con una combinación de financiación comunitaria y un componente asumido por los países beneficiarios, aunque apuntó que «en última instancia lo pagarán los consumidores descontando las ayudas públicas». Recordó que, al igual que sucede en los sistemas eléctrico y gasista, «los costes se pagan a través de peajes y tarifas». Dentro de este proyecto de la compañía, Gonzalo destacó que los activos de hidrógeno del grupo superarán ya en 2030 a los de gas natural, con unos 3.000 millones de euros frente a unos 2.000 millones. Inversiones solo en la UE Por otra parte, aseguró que la estrategia de Enagás se focaliza hacia proyectos para la seguridad de suministro y descarbonización en España y en Europa, por lo que los activos en América del grupo, entre ellos la estadounidense Tallgrass Energy, «no son estratégicos a largo plazo». Gonzalo también defendió el ajuste en la política de retribución a sus accionistas aprobada por la compañía para el periodo 2024-2026, con un recorte del dividendo a un euro por acción frente a los 1,74 euros previstos anteriormente, ya que permite «prepararse para una etapa de inversión más intensa» y crear «un proyecto» para la empresa. «Este ajuste del dividendo está asegurando los dividendos sostenibles del futuro. Proponemos a nuestros accionistas y al mercado un proyecto de crecimiento que para acometer ese futuro de constructor y operador de redes de hidrógeno requiere crear un margen de maniobra en flujos y generación de caja», dijo. Enagás estimó la inversión total bruta estimada en la red de hidrógeno en las infraestructuras de transporte de hidrógeno presentadas a Proyectos de Interés Común (PCI) -incluyendo la parte correspondiente del corredor europeo de hidrógeno H2Med- en unos 5.900 millones de euros. De ellos, unos 4.900 millones corresponderán a la infraestructura española de hidrógeno y otros 1.000 millones de euros a la parte de España de los 2.500 millones de euros a que ascenderá el H2Med. Así, considerando unas ayudas públicas del entorno del 40%, la compañía cifra una inversión neta de unos 3.200 millones de euros en el periodo 2026-2030, unos 2.500 millones de euros por encima de lo que recogía en su plan estratégico -que actualizará este año-, ya que apenas se incluían 700 millones de euros para hidrógeno. Beneficio de 342,5 millones Por otra parte, el beneficio después de impuestos en 2023 ascendió a 342,5 millones de euros, superando lo anunciado en su Plan Estratégico 2022-2030 y por encima del rango del objetivo previsto para el año. El ebitda se situó en 780,3 millones de euros. «Este buen comportamiento se debe a la efectividad del plan de eficiencia de la compañía, que ha permitido un control de los gastos operativos en línea con el ejercicio 2022 y un resultado financiero mejor de lo previsto, así como a los buenos resultados de las sociedades participadas», apuntó Arturo Gonzalo. A 31 de diciembre, la deuda neta de la compañía se situó en 3.347 millones de euros, por debajo del objetivo de 3.700 millones de euros, y está cubierta a tipo fijo en más de un 80%, lo que permite mitigar el impacto de la volatilidad de los tipos de interés. El coste financiero de la deuda bruta es 2,6% y la deuda tiene una vida media de 4,9 años tras cerrarse con éxito el pasado 15 de enero una emisión de bonos de 600 millones de euros, con vencimiento a 2034.