La Comisión Europea se abre a reformar urgentemente los aspectos más polémicos de la Política Agrícola Común (PAC) , tal como le han pedido los ministros de Agricultura de todos los países miembros reunidos este lunes en Bruselas. Tras semanas de tractoradas por distintos países europeos, la Comisión ha aceptado considerar que el campo europeo atraviesa una época de «circunstancias excepcionales» por lo que no se impondrán sanciones a los agricultores que no cumplan los requisitos medioambientales. La reunión de ministros se ha llevado a cabo en una atmósfera de gran tensión por los enfrentamientos con la policía de agricultores venidos de toda Europa al barrio de las instituciones en Bruselas. Los ministros le han pedido a la Comisión «más ambición» respecto a su última propuesta y que no se centre exclusivamente en una posible reforma de la PAC dado que las preocupaciones del sector «van más allá». La Comisión preparará ahora con urgencia una reforma de la actual reglamentación en la que se pretende cambiar la filosofía coercitiva para obligar a los agricultores a ejecutar determinadas prácticas de carácter medioambiental por un mecanismo que establezca incentivos económicos para aquellos que las cumplan. El Comisario de Agricultura, el polaco Janusz Wojciechowski, da por hecho que el Consejo está de acuerdo con esta reforma y también el Parlamento, por lo que si todos los puntos encajan, cree que será posible aprobarlo antes de que termine esta legislatura en el mes de junio . Wojciechowski ha culpado esencialmente a los efectos de la invasión de Ucrania por parte de Rusia de los problemas que han sumido al campo europeo en una gravísima crisis, para justificar esa reforma de un reglamento tan complejo que fue aprobado hace solamente un año y dos meses.