La literatura económica destaca la fortaleza industrial como sinónimo de salud económica: por su aportación a la investigación y el desarrollo, a unas balanzas comerciales más equilibradas, porque sus empleos son de mayor calidad y cualificación y mejor pagados, porque es un sector más productivo y asegura la competitividad a largo plazo y también por su beneficioso impacto en sectores como el comercio y la construcción. Pero el declive de la industria se agudiza en España y con ello se apaga uno de los motores del crecimiento. El sector industrial acaba de dejar atrás un año negro. A lo largo de 2023 los indicadores de confianza y de los índices PMI de manufacturas llegaron a situarse por encima del nivel… Ver Más