Madrid y Barcelona están en un buen punto de partida, pero pendientes todavía de un acelerón que las acerque a la primera división de las ciudades mejor preparadas para la nueva movilidad. Esa es la imagen fija que muestra la quinta edición del Urban Mobility Readiness Index, que elabora cada año Oliver Wyman Forum en colaboración con la Universidad de Berkeley, y al que ha tenido acceso ABC. Las dos capitales españolas se mantienen en el ránking de las 25 grandes ciudades del mundo con las tareas más avanzadas para aprovechar al máximo las posibilidades de la movilidad sostenible. En concreto, Madrid aparece en el puesto vigésimo y la Ciudad Condal en el vigésimo cuarto . Son exactamente las mismas posiciones que el año pasado, lo que confirma que ambas ciudades tienen pendiente meter una marcha extra a este proceso de reinvención del transporte. Con una puntuación del 62,7 y del 61,4% respectivamente, las dos están ligeramente por debajo de la media europea (63%). Noticia Relacionada estandar Si Los retos de 2024: el plan Moves en el punto de mira de la automoción Juan Roig Valor Según las patronales, reformar el plan de incentivos será clave para garantizar una cuota de mercado eléctrica en línea con la europea El Urban Mobility Readiness Index identifica las fortalezas y debilidades de 65 grandes ciudades a través del análisis de hasta 57 métricas (agrupadas en cinco grandes dimensiones: impacto social, infraestructuras, atractivo del mercado, eficiencia del sistema e innovación ). Tres ciudades del norte de Europa (Helsinki, Ámsterdam y Estocolmo) dominan el ránking mundial, empujando al líder de la anterior edición, San Francisco, fuera del podio. Luces y sombras Madrid y Barcelona salen bien paradas en lo referente a la solidez de sus infraestructuras y la eficiencia de sistemas. «Tienen carreteras de alta calidad y bien conectadas, con pocos accidentes, gracias a las inversiones en sistemas de tráfico, educación vial y aplicación de la normativa. Su sólida red multimodal, un transporte público asequible y numerosas zonas sin coches contribuyen a su excelente calidad del aire», explica Fabian Brandt, director global de Automoción y Movilidad, Clima y Sostenibilidad de Oliver Wyman. Pero también hay muchos baches a sortear. El principal, el músculo innovador. «Madrid y Barcelona van a la zaga de sus homólogas europeas en este aspecto, existiendo margen de mejora y grandes oportunidades en la forma en la que aprovechan el talento y los recursos locales para impulsar los avances tecnológicos», subraya Pablo Tramazaygues, socio y responsable de Servicios Financieros y Movilidad en España y Portugal de Oliver Wyman. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1640 Código APP En el caso concreto de Madrid, el informe subraya que carece de una amplia presencia de universidades y laboratorios de primera línea que trabajen en el ámbito de la movilidad y alberga pocas empresas de movilidad. Mejorar la transferencia del conocimiento podría ser un motor de mejora, pero su activación no es sencilla. «Impulsar las universidades y laboratorios de primera línea es un esfuerzo a largo plazo que requiere una estrategia clara por parte del sector académico y privado. Las ciudades no pueden depender únicamente de la excelencia académica para prosperar. Sin embargo, las que destacan por contar con las mejores universidades suelen tener un vibrante ecosistema de movilidad. Un claro ejemplo son San Francisco o París», explica Tramazygues. La escasez de recursos también pone en valor la necesidad de impulsar la colaboración público-privada «Es cada vez más importante, sobre todo para crear nuevos laboratorios centrados en la movilidad. Que las entidades públicas y privadas determinen una visión y unas áreas de interés clave para el desarrollo de la movilidad garantizaría una buena asignación de los recursos», subraya este experto. Causa y efecto Otro aspecto negativo que destaca el informe, especialmente en el caso de Barcelona, es el lento despliegue del vehículo eléctrico. Los expertos de Oliver Wyman no tienen dudas de que el acelerón de las ventas será paralelo al desarrollo decidido de las infraestructuras de recarga. «Madrid y Barcelona están al mismo nivel que otros países de la UE en cuanto a incentivación de estos vehículos. Pero el número de estaciones de recarga sigue siendo inferior al de sus homólogos. Deben seguir esforzándose por reforzar esa red hasta que alcance la densidad suficiente para que los consumidores se pasen al vehículo eléctrico», afirma Brandt, quien subraya que «cambiar hábitos lleva tiempo y los consumidores quieren asegurarse de que, cuando cambien su coche, les resulte tan cómodo como el anterior». Los expertos destacan especialmente las sólidas redes multimodales que ya tienen Madrid y Barcelona, pero subrayan la necesidad de acelerar en este ámbito el uso de los modos de movilidad activa (a pie y en bicicleta) y del transporte público en los próximos años. «La infraestructura es un factor esencial, pero también lo son las soluciones digitales que permiten a los usuarios acceder fácilmente a diversos servicios de movilidad (por ejemplo, aplicaciones multimodales)», apunta Tramazaygues. Son pistas a tener en cuenta para deslizarse sin sobresaltos hacia el futuro de un transporte realmente sostenible