Ha completado la natación sincronizada española dos mundiales para alimentar la ilusión. En Fukuoka hubo un oro para la técnica del equipo, en Doha fue plata y faltó un poco para el bronce en acrobática. Pero la meta era otra: plaza olímpica, consolidarse en la élite y dejar buena impresión en los jueces. Ahora tienen incluso más tiempo para atacar el gran reto de este grupo ya perfectamente ensamblado tras un periodo de crecimiento: devolver a España a los podios olímpicos. Es algo que se logró en Pekín 2008 y en Londres 2012, pero no queda nada, claro, de aquellos nombres, y muy poco de aquella natación sincronizada. Han cambiado las normas, y hay que adaptarse rápido. En eso trabaja… Ver Más