Era el futuro. Un corredor sin límites, sin barreras, con un maravilloso horizonte en la carrera de maratón, el test supremo de la resistencia humana. Kiptum nunca le tuvo miedo a la distancia. Sólo corrió tres maratones, tres obras de arte. Porque ganó los tres. Valencia, su debut, Londres , su confirmación y Chicago , su récord mundial. Tuve ocasión de estar con él en abril, en el maratón londinense. Ganó con una superioridad incontestable, con una fuerza desbordante en los kilómetros finales. Voló por las calles de Londres, en una mañana de suave lluvia, como si no llevara 40 kilómetros en las piernas. Jamás un corredor de maratón llegó tan fresco, tan intacto, al tramo final. Kiptum estaba lleno… Ver Más