Laporta al entrar en el palco hizo saltar algunas bandejas de canapés por los aires, furioso por el empate de su equipo contra el Granada. Minutos más tarde el club matizó que el enfado no le venía sólo del ridículo que el Barça hizo, que también, sino de los improperios que algunos aficionados le habían dirigido. Eran improperios justos, porque el hundimiento del club tiene un principalísimo responsable y es el presidente. Él ha creado esta telaraña de mediocridades y de incompetencias, de fichajes absurdos, que sólo se justifican por cuestiones extradeportivas y un entrenador que él es el primero que dice que no lo quería. No matéis al canapé porque no tiene ninguna culpa. Además, el Laporta independentista que… Ver Más