Segunda día del juicio por agresión sexual contra Dani Alves y turno para la declaración de una veintena de testigos. Entre ellos, empleados de la discoteca Sutton, donde habría violado a una joven de 23 años . El auxiliar que atendió a la denunciante la madrugada del 30 al 31 de diciembre de 2022, y que curó la herida que tenía en la rodilla tras el asalto, ha detallado ante el tribunal que ésta explicó a su prima y a su amiga que «sabía a dónde iba y a lo que iba» pero luego «se arrepintió y ya no quería». Palabras que pronunció muy nerviosa y «sin dejar de llorar». Atendió a la denunciante en una sala del local, a donde la trasladaron, tras activar el protocolo contra las agresiones sexuales . Y es que fue el entonces director de Sutton , Robert Massanet, quien, al verla llorar, se acercó a ella para ver qué ocurría. «Traté de hablar con ella para ver qué había sucedido. Costó mucho que me dijera lo que había pasado . La invitamos a ir a una sala, que esa noche no estaba abierta, para estar en una zona más tranquila y calmada», ha explicado este martes en la Audiencia de Barcelona. La joven les explicó entonces que «había sido víctima de una agresión sexual ». Solo «cuando [Alves] pasó por delante para irse, ella nos dijo que había sido él», ha apuntado Massanet a preguntas de la fiscal. Según éste, ella explicó que había entrado «de forma voluntaria en los lavabos» y que «luego la forzó». Sólo dijo el nombre de su presunto agresor cuando éste ya había abandonado la discoteca. Sobre lo ocurrido, aunque la víctima no le dio detalles, sí le dio a entender que « había sido algo más grave que tocar el culo . Le pregunté si había habido penetración y me dio a entender que sí». Noticia Relacionada estandar No La víctima a su amiga, tras la presunta violación de Alves: «Me ha hecho mucho daño» Elena Burés La acompañante de la joven relata que ésta no quería denunciar y que tenía pánico a que no la creyesen. Por su parte, ella ha ratificado la violación ante el tribunal «No recuerdo si hablamos más de lo sucedido, sí que estaban todo el rato convenciéndola [su prima y su amiga] para activar le protocolo y que no se fuera a casa», ha apuntado el responsable del local, corroborando así la versión de las acompañantes de la joven, que ayer aseguraron que ésta no quería denunciar por miedo a que no la creyesen . «Ella decía que no quería denunciar, que nadie la iba a creer. Le dije que no era el momento de decir eso, que íbamos a esperar», y tras ello avisó a los Mossos d’Esquadra que se desplazaron hasta el local.