Aunque la procuradora Alicia Ramírez tiene 81 años, todavía es habitual verla en los pasillos de los juzgados. «Menos que antes, porque no le quiero quitar el trabajo a los jóvenes», reconoce. Pero después de más de cuarenta años cotizando a la Mutualidad de Procuradores, un trámite obligatorio cuando ella se colegió, apenas le ha quedado una renta vitalicia de unos 550 euros mensuales. Con esta jubilación, viuda y con un hijo con síndrome de Down a su cargo, Ramírez decidió que seguiría en activo mientras pudiese, porque todo suma. «Pero no me pongas de llorona, eh», advierte esta peleona decana de la procura valenciana. «Sigo trabajando y no soy ninguna figurita de porcelana, conduzco, me cojo el coche para… Ver Más