Para que un país tan acostumbrado al caos político y a la violencia perpetua declare una emergencia, es porque se viven tiempos de descontrol total. Tal es el caso de la ingobernable Haití, cuyo primer ministro Ariel Henry renunció este lunes , mientras la isla caribeña atraviesa la peor ola de violencia en décadas, al borde de una anunciada guerra civil. Las razones de la renuncia de Henry son claras. En el cargo desde 2021 tras el magnicidio del expresidente Jovenel Moïse en julio de ese año, el neurocirujano de 74 años ha sido incapaz de contener a las pandillas que controlan el 80% de la capital, Puerto Príncipe, y ha fallado a una de sus principales promesas, la de… Ver Más