A ocho puntos del descenso y a los mismos del undécimo, un Getafe placenteramente situado en el Benidorm clasificatorio, hoy destino anhelado por quien viaja en clase turista y con pulserita de todo incluido, cuando estaba acostumbrado a hacerlo en avión privado y suite reservada en un cinco estrellas continental. Conforme se aleja la barca de Caronte que le acercaba al infierno, el Sevilla empieza a tener conciencia de su nueva situación. Necesita remodelar a fondo su plantilla y hacerlo con poco margen de maniobra económica. Toca mirar de frente y no de soslayo a la carretera de Utrera. Hasta seis jugadores salidos del potrero propio se alinearon frente a la Real. Si no contamos los bolos coperos, hay que… Ver Más