Chimy Ávila , delantero del Real Betis , confesaba en una entrevista en los medios oficiales del club que los próximos tatuajes que se iba a realizar tenían mucho que ver con la Semana Santa. Y es que el argentino tiene especial devoción por dos imágenes muy reconocibles. Ya se vio que en una de sus espinilleras lleva impresa una foto del Cautivo de Málaga justo tras celebrar su primer gol como bético. Y ahora le ha unido la Macarena y apunta un reto. «Lo próximo que me voy a tatuar es la Macarena y el Cautivo «, anunciaba el propio futbolista en declaraciones a la televisión oficial del Betis. Es conocido Chimy por los muchos tatuajes que adornan su cuerpo y señalaba el jugador esa intención y que »ya tengo el lugar elegido« y que no tendrá que esperar a algún acontecimiento especial, sino que lo hará en cualquier momento. Es curiosa la relación de Chimy Ávila con el Cautivo. En sus espinilleras lleva la imagen del Señor de Málaga gracias a su amistad con su agente, Jorge Bilicich, que desde hace años tiene relación con la Costa del Sol. Así, el jugador ha visitado varias veces la Trinidad para contemplar la talla de Nuestro Padre Jesús Cautivo. De hecho, estuvo incluso cerca de recalar en el Málaga cuando aún militaba en el Huesca. Queda conocer si el jugador también trasladará esta devoción al Cautivo de Santa Genoveva, del sevillano barrio del Tiro de Línea, o al Cautivo de San Pablo. Ya en Sevilla ha tomado pronto relación con la Macarena. Debe influir, seguramente, su vinculación con su compatriota Rubén Cousillas , que también es devoto del Cautivo y que visita con frecuencia la basílica de la Macarena.