Era el punto sexto del orden del día en la junta general extraordinaria de accionistas: la ratificación del nombramiento de la entidad Sevillistas de Nervión, S.A. como miembro del Consejo de Administración, de acuerdo con el artículo 244 de la Ley de Sociedades de Capital, que quedó aprobada por mayoría con un 64,08 por ciento, quedando el no reservado a un 28,19 por ciento. Más allá de lo que pudiera salir adelante o no en ese tramo de la asamblea nervionense, han dado de sí en las redes sociales y en buena parte del sevillismo la alta cantidad de acusaciones que se han hecho padre e hijo, especialmente desde el lado de Del Nido Benavente , quien se ha dirigido concretamente a su hijo en términos hasta personales. Un discurso que también han empleado con menor vehemencia otros accionistas afines al expresidente a lo largo de los distintos discursos que tuvieron lugar en el hotel donde se ha disputado este nuevo partido por el futuro del Sevilla. «Le digo al presidente que, el mismo respeto que está pidiendo a los intervinientes, lo tenga él. Si yo fuera del Indautxu, serías del Indautxu . No permito que me taches de antisevillista. Te recuerdo que te he estado pagando el carnet 30 años», le dijo en ese sexto punto de la reunión, pero esa no ha sido la única afrenta que ha dirigido el representante del principal grupo opositor al consejo de administración, cuya presidencia mantiene su hijo, que ha mantenido el perfil bajo que acostumbra para coordinar el orden de la celebración de la junta, eso sí, interrumpiendo a los participantes que han hablado de otros temas que no guardaban relación con los puntos a debatir. En lo que respecta al proyecto del nuevo estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, Del Nido Benavente no se cortó ni un pelo a la hora de opinar que «el estadio que ha propuesto José María del Nido Carrasco, más feo no puede ser», fijaba. A lo que además agregaba Benavente en otro de los puntos de esta junta general extraordinaria de accionistas: «El Nuevo Ramón Sánchez-Pizjuán lo construiré yo y tendrá más de 70.000 localidades». Ni Víctor Orta, allí presente, se libró de recibir una de las críticas de quien fuera presidente del club de Nervión. Al inicio de la asamblea, el abogado centró el tiro en uno de sus argumentos al director deportivo blanquirrojo que firmó en su día su propio hijo: «Víctor Orta, por cierto, podría contratar a algún futbolista que jugara al fútbol», deslizó. Ya en atención a los medios de comunicación a la finalización de la junta, era Del Nido Benavente quien denunciaba la situación del club sin pelos en la lengua: «Primero porque la actitud es caciquista, segundo por los insultos a la presidencia de la entidad, y también en cuanto a la privación del derecho a voto. No se me ha privado el derecho a voto donde ellos vencieran. Cualquier compañía mercantil, si pierde lo que han perdido y tienen la deuda de más de 250M pese a los fondos CVC dispuestos… eso es lo nunca visto. ¿Decepción con mi hijo? No hay que reproducirlo más, a mí me da pena estar en esta situación. Que un niño que estaba de pasante mío haya llegado a esta actitud y que el dinero mueva sus sentimientos«. «Hay motivos para decir que la entidad se va a pique» Reflejó igualmente el expresidente nervionense que la cabeza visible del Sevilla FC, su hijo Del Nido Carrasco, « no es sevillista . Hace seis meses dije que rezaran, ahora rezo por el Sevilla Fútbol Club. ¿Cuándo me dejarán ser presidente? Cuando me dejen. Después de todas las irregularidades. No he visto una junta en la que se cometan más cacicadas», insistía, antes de rematar: «Yo no soy sevillista normal, porque si fuera normal, me limitaba a sacar mis abonos para mi mujer y mis hijos, gastarme 11.500 y coger los 125 millones de euros que me dan por las acciones. Yo necesito al Sevilla, porque forma parte de mi vida, pero desgraciadamente para mí, hoy el Sevilla me necesita a mí. En la deriva que estamos, hay motivos para decir que la entidad se va a pique de verdad en los próximos años. Con los números actuales, en cualquier compañía mercantil, no los echan a ‘guantás’, los echan a palos», apuntaba. La respuesta del presidente Cerraba un día muy largo Del Nido Carrasco en alusiones a su padre: «He tratado a todos los accionistas por igual y he intentado que esto no se convirtiera en un show y los sevillistas no se sintieran dañados. Llevo casi 17 años en el Sevilla y juntas muchas, en los últimos meses cuatro. Volveremos a dedicarnos a lo único importante a regenerar el proyecto y hacer uno con el que los sevillistas se sientan orgullosos», aseveraba, antes de entrar en detalles que se han hablado durante la asamblea: «Me siento muy orgulloso de ser Carrasco, soy el presidente del Sevilla y no le doy importancia a esas cosas. Lo primero es que se aprenda mi fecha de nacimiento, que se ha equivocado, tengo 45 . No es agradable para mí enfrentarme a mi padre. Me encantaría reconciliarme con mi padre, le he tendido la mano muchas veces. Tiene que salir de las garras de los americanos. Habrá que preguntarle si lo pasa tan mal por qué no se acerca a mí«. En un tono mucho más conciliador concluía el presidente su intervención: «Sevilla, Sevilla y Sevilla. La junta se ha acabado. La junta es una cosa y este tipo de cosas como lo de Quique y Youssef son cosas naturales. Hay un pique que ese tipo de cosas pasan más de las veces que nos podemos imaginar. Hablé con ellos cuando terminó el partido. Soy un gestor de vestuario. Pasan más cosas en los entrenamientos y en los vestuarios. Son cosas que se arreglan dentro del vestuario. Cuando se convoca una junta si no hay un punto de ruegos y preguntas se convoca un punto. No se puede pretender que cada pregunta se responda sobre la marcha. No podemos convertir esto en un show que es lo que se está persiguiendo«, advertía.