Cuando mejor está el equipo, aupado a la novena plaza y en condiciones por lo tanto de pelear por ese último billete para el play off de ascenso a la ACB en las ocho jornadas restantes, vuelven los tiempos difíciles en la parcela financiera al Real Betis Baloncesto . Tanto es así que el club ya ha tomado medidas para aligerar la estructura y este lunes ha comunicado a cinco empleados, tres de ellos de las oficinas de San Pablo y dos del cuerpo técnico ( un fisioterapeuta y un preparador físico ), que prescinde de sus servicios a falta de 45 días para el término de la temporada. Una campaña de lo más turbulenta y extraña en todos los sentidos que se alargará si el equipo accede a las eliminatorias de ascenso ya que el final de la fase regular de la LEB Oro está fijado para el 10 de mayo, cuando el Betis reciba en el pabellón San Pablo al Cáceres Patrimonio de la Humanidad. Además de estos recortes, y como ya se informó en Al Final de la Palmera , no se descarta la posibilidad de rescindir el contrato de alguno de los jugadores de la plantilla como otra medida extraordinaria para salvaguardar la viabilidad financiera del proyecto hasta el final de la presente campaña . Son tiempos otra vez de apreturas y ajustes del cinturón en el Betis Baloncesto, subido a una montaña rusa de emociones e incertidumbre desde mayo de 2023. Tras el descenso a la LEB Oro, el Betis apostó por un proyecto mucho más modesto a nivel presupuestario que implicó el despido de históricos empleados del club de baloncesto, como Fernando Moral o Raúl Pérez. Luego, tras el acuerdo de la entidad heliopolitana con el conglomerado Xoy para que éste asumiera la gestión de la sección tras pactar con el Real Betis un acuerdo de colaboración y cesión de la marca por diez años, se reactivó económicamente el proyecto . Se reforzaron varias áreas con la contratación de nuevos empleados y se agitó la plantilla con una verdadera revolución que, tras muchos cambios, ha cuajado en un buen equipo aspirante al play off que ha sumado ocho victorias y tres derrotas en 2024. Sin embargo, en los últimos dos meses han planeado sobre el Betis Baloncesto los serios problemas financieros de Yox Holding, una de las empresas del Grupo Xoy, que han terminado afectando al club. En las últimas semanas, de mucha inquietud e incertidumbre en San Pablo una vez cortada la comunicación con el grupo azteca tras las órdenes de captura emitidas sobre el dueño del conglomerado , en el club se han debatido y se debaten entre el deseo de mantener vivo el pulso competitivo de la plantilla y el deber de responder a todas las obligaciones de pago con proveedores, trabajadores, jugadores y otros gastos ordinarios para el correcto funcionamiento del club en el día a día. Hay deudas que atajar. El objetivo es salvar la temporada. Y es por ello que se han tomado las medidas anunciadas. De momento han salido cinco trabajadores y está por ver si son los últimos o no. También se estudia la opción de reducir el número de efectivos del plantel, aunque en realidad se ha quedado ya muy justo de elementos tras la salida inesperada de Branden Frazier y la lesión para varias semanas de Pablo Marín . De hecho, para cubrir la baja de este último, en el choque del pasado sábado ante el Clavijo tuvo que recurrir Savignani a un júnior de la cantera, Iliam Fevry . Cualquier decisión en este sentido podría mermar competitivamente al equipo. Para la plantilla de jugadores, que ya tiene conocimiento de los despidos de este lunes, la noticia ha supuesto un jarro de agua fría. Un golpe a su moral y por supuesto a la de los afectados. Así las cosas, con el club en un estado de interinidad, el Betis Baloncesto vuelve a convivir con una salud económica delicada . Ahora mismo, todo apunta a que el plan de viabilidad acordado con Xoy a finales de septiembre de 2023 no tiene ya, y salvo sorpresa, ningún recorrido. De hecho, todos los vinilos con referencias al grupo mexicano ya han desaparecido de la pista. El futuro, por enésima vez en los últimos años, se adivina incierto.