El desafío de abstraerse de la crisis y continuar el camino

No hay temporada sin crisis para el Real Betis Baloncesto , que esta semana ha vivido los momentos más difíciles del presente ejercicio, de nuevo marcado por la alargada sombra de la inestabilidad y la incertidumbre. Con el presupuesto prácticamente agotado y sin comunicación desde hace semanas con el dueño de la compañía mexicana Xoy, desde la entidad de San Pablo han tomado medidas de lo más dolorosas con el despido de cinco empleados, dos de ellos del staff técnico del primer equipo, y la desvinculación acordada con Emmanuel Wembi , uno de los fichajes realizados en su momento para dotar de más capacidad física, movilidad, intensidad y rebote al juego interior. Todo eso aportaba el estadounidense de nacionalidad congoleña, de cuyos útiles servicios ya no podrá disponer el técnico verdiblanco, Bruno Savignani, para los ocho partidos restantes. Que serán más si el Betis lograra colarse en el play off de ascenso. Un objetivo que, con todo lo acontecido en los últimos días y la merma de potencial tras la pérdida de un jugador como Wembi , ha subido su dificultad: si ya era difícil, aun empezando el equipo esta jornada desde la privilegiada novena posición, ahora posiblemente haya adquirido grado de heroicidad. No es fácil abstraerse de los problemas financieros que sufre el club, que ha tomado la vía de los recortes extraordinarios para cumplir con todas las obligaciones de pago y que la plantilla de profesionales pueda competir con la tranquilidad debida hasta final de temporada. Soplan vientos de crisis por San Pablo, y no precisamente a causa de la borrasca Nelson. De nuevo con la gestión al cargo del Betis, toca redefinir el futuro para que este club, que ha dado a esta ciudad tardes de gloria en San Pablo en la élite del baloncesto español y tiene 37 años de vida , siga soplando velas. Y a ser posible, claro, en un marco de estabilidad y sin esa desagradable e incómoda sensación de vivir continuamente en el alambre. En este escenario, con todo lo vivido desde mayo de 2023, realmente tiene mérito que el equipo sea el noveno de la LEB Oro y se encuentre inmerso en la carrera por el play off . El vestuario, sano y unido, se lo ha propuesto como reto personal y ahora resta por ver en este mes y medio de competición si, con los recursos esquilmados, le alcanza para asegurarse la novena plaza . Tiene una dura competencia para ello. La principal, del CB Ourense, que la pasada jornada se impuso en el Pazo al Movistar Estudiantes e igualó las doce victorias del Betis, que por cierto prácticamente aseguran ya la permanencia en la categoría. Roca defensiva Tras el llano que supuso la visita del colista, el Rioverde Clavijo , al que el equipo bético superó gracias al ritmo impuesto por el tándem Joaquín Rodríguez-Polanco (45 puntos y 60 de valoración entre los dos), el calendario le pone ahora por delante una doble salida a domicilio. Y cuál más difícil. Primero Alicante y después Oviedo . El primer capítulo se escenificará en el otrora Centro de Tecnificación, donde el Betis se enfrentará a uno los equipos mejor blindados de la categoría. Suya es la segunda defensa de la LEB Oro, ya que tan sólo permite a sus rivales 75 puntos de media por choque. Un registro contra el que se rebeló el Betis en el partido de la primera vuelta, cuando le endosó 97 en el duelo jugado en San Pablo . En aquel encuentro debutó DeBisschop, Frazier estuvo a un nivel desconocido y el Betis, con una victoria rotunda, puso la primera piedra de un 2024 en el que ha ganado ocho de los once partidos disputados para presentar de este modo su candidatura a esa deseada novena posición, la única que en realidad queda por adjudicar de las eliminatorias de ascenso. Los alicantinos, octavos, suman cinco victorias más que los verdiblancos y han hecho de su cancha un fortín en el que ganan casi siempre. Sólo el Força Lleida y el Valladolid han evitado el pleno de triunfos como anfitrión de un equipo que entrena el exasistente verdiblanco Antonio Pérez Caínzos y de cuya dirección deportiva es responsable el vitoriano Asier Alonso , hasta el verano pasado integrante de la dirección deportiva del Betis Baloncesto. Al contrario que su rival, lastrado por la pérdida de Wembi, el Alicante encara esta cita con el refuerzo de Albert Ventura , escolta formado en los escalafones inferiores del Joventut y con una consolidada trayectoria en la ACB. Una pieza más para un perímetro de lo más afilado en el que destacan Davison, Gudmundsson y Kostadinov. En el Betis Baloncesto, la principal incógnita será conocer cómo les ha afectado a los jugadores todo lo vivido esta semana, con el adiós de un compañero de vestuario incluido por ajustes económicos. Hasta ahora, la plantilla se había aislado de todo compitiendo a un gran nivel, pero en las dos últimas semanas han perdido a Pablo Marín por lesión, a Wembi y también a un preparador físico y un fisioterapeuta , así como a tres empleados de oficinas con los que convivían en el día a día. Sin que sirva de excusa, son factores que pueden quebrar el ánimo. Más piedras en el camino para una plantilla que por enésima vez ha de reajustarse. Sin Wembi, habrá más minutos para Almazán, Dedovic, Domènech y Berzins . LEB Oro Ficha de la previa HLA Alicante: Adriá Rodríguez (1,94, 13); Davison (1,93, 4); Gudmundsson (1,95, 6); Kostadinov (2,03, 15); Barro (2,08, 34) -posible quinteto inicial-; Harris (1,75, 1); Serrano (2,05, 2); Bercy (2,01, 7); Balint (1,92, 11); Gatell (2,06, 12); Hook (1,97, 44); Ventura (1,90). Real Betis Baloncesto: Faggiano (1,88, 3); Polanco (1,93, 4); Joaquín Rodríguez (1,94, 14); Almazán (2,00, 10); DeBisschop (2,06, 44) -posible quinteto inicial-; Hanzlik (2,00, 8); Domènech (2,08, 12); Dedovic (2,03, 16); Berzins (2,13, 24); Kuksiks (2,00, 33); Fevry (1,90, 93). Árbitros: De Lucas, Gómez Luque, Langa de Martín. Hora y TV: 20.45 (app LaLiga Plus, premium). Las palabras de Almazán «Ejemplo de sacrificio, compañerismo, ambición, apoyo, respeto y energía de la buena, de la que ayuda a construir un equipo con objetivos claros. Ha sido un orgullo compartir batallas contigo, amigo . Ojalá tengas la suerte que te mereces. Gracias Big Wembi», reflejaba el capitán, Pablo Almazán, en sus redes sociales a modo de despedida del africano. Es evidente que el congoleño había encajado como un guante en ese vestuario herido al que le han dado razones para deprimirse pero, visto desde otra perspectiva, también para rebelarse ante la creciente marea de dificultades apelando a la gasolina que siempre aporta el orgullo y el carácter.

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Author: Pablo Perez