El Gobierno dedica cada vez más esfuerzos en el espectacular ejercicio acrobático que le permite ofrecer mes a mes un saldo de desempleo envidiable, más aún en un contexto económico de desaceleración en que el mercado laboral se ha convertido en uno de los últimos puertos seguros con los que cuenta el Ejecutivo en materia económica. Sin embargo, aunque el Ministerio de Trabajo celebre en la entrega de cifras mensuales de parados que el nivel actual se sitúa en mínimos de 2008, el agente distorsionador de la realidad que suponen los trabajadores fijos discontinuos pesa cada vez más, ensanchando la brecha entre el paro registrado y lo que los expertos denominan como paro efectivo. Esta diferencia anotó el pasado mes… Ver Más