El presidente ejecutivo de Grifols, Thomas Glanzmann, había asegurado a los analistas que la auditoría sobre las cuentas de la compañía elaborada por KPMG sería «limpia y sin salvedades». Una semana después de aquella promesa, y en medio de un severo retroceso del valor de la acción, Grifols ha remitido esta mañana a la CNMV la citada auditoria, que efectivamente da luz verde a las cuentas de la multinacional. De manera inmediata, el rebote en Bolsa ha sido de importancia, y a las 10.30 horas el valor remontaba un 18,5%, una inyección de optimismo después de los desplomes sucesivos de los últimos días: el primero, la semana pasada, cuando Grifols presentó los números de 2023 sin la auditoria de KPMG; el segundo, el pasado martes, tras un nuevo ataque del fondo bajista Gotham y el anuncio de que Moody’s ponía en revisión su calificación de la compañía. Una cosa y otra provocaron el desplome de la acción, que cayó a su nivel más bajo desde 2012. La firma de hemoderivados ha explicado que se ha decidido detallar más el acuerdo preexistente con ImmunoTek , y ha explicado a Ep que esto no afecta a la cuenta de pérdidas y ganancias «al no ser material», sino en el balance, es decir, 96 millones de euros sobre un total de 21,3 millones, y al flujo de caja en 4 millones. Noticia Relacionada estandar No Grifols aparta de manera definitiva a la familia de la gestión de la firma Àlex Gubern La multinacional completa el proceso de separar la propiedad de la gobernanza iniciado antes del ataque bursátil En concreto, el total de activos de Grifols , incluyendo ImmunoTek y ya con las cuentas auditadas, alcanza los 21,44 millones de euros, frente a los 21,32 millones de euros que se notificaron en las cuentas del pasado 29 de febrero.