Los defectos de Luis Rubiales son más conocidos que sus virtudes: si llegó a ser elegido presidente del sindicato de jugadores AFE , primero, y de la Federación Española de Fútbol (RFEF) , después, no fue por comportarse de forma impresentable. Ocurrió por una capacidad de liderazgo bastante singular, una combinación de simpatía, tesón, ambición, conciencia de clase, suerte y un linaje socialista que le abrió muchas puertas durante las décadas de poder absoluto del PSOE en Andalucía. Cuando fue elegido presidente de la RFEF (en 2018), lo primero que hizo fue nombrar a su tío Juan , periodista de reconocida trayectoria, como jefe de gabinete. A continuación, se preparó para la guerra frente a LaLiga con dos de los… Ver Más