En los partidos de las dos de la tarde triunfa el papel aluminio. Se ve muy pronto en el campo, cuando la muchachada impaciente prefiere no esperar al descanso para zamparse el bocadillo. Y no queda un hueco donde no se vea cuando termina la primera parte: el estadio se convierte en un enorme mosaico de papel plata. Ese mismo plateado es el que tiene la tela que emplean los sanitarios en los accidentes de tráfico para cubrir a los muertos. La tela mortuoria que durante muchas jornadas ha cubierto el cuerpo cadáver de un Sevilla incapaz de dar con la tecla para levantar cabeza. Ayer, esa tela se desprendió definitivamente -el descenso empieza a alejarse de forma notable- del… Ver Más