La maternidad dispara en 19 puntos la brecha de empleo entre sexos

Bajas por maternidad y paternidad, permisos de lactancia… las políticas de igualdad han sido una de las señas de identidad del Gobierno, al que se le ha llenado la boca de los avances logrados por la ‘lucha feminista’. Pero la realidad supera a los deseos y esas políticas han fracasado si de lo que se habla es de hijos. Hoy igualdad y maternidad siguen siendo dos polos opuestos y una historia de desencuentros. Las consecuencias de la llegada de los hijos son muy diferentes en las carreras profesionales de hombres y mujeres y marcan, en muchos casos, un antes y un después en el terreno laboral. Noticia Relacionada estandar No «No queremos mujeres»: la oferta de empleo del ayuntamiento de un pueblo de Cantabria María Carbajo La información para el puesto se filtró, según fuentes del consistorio, «por error» y ha generado enorme revuelo político en Camargo y en toda la comunidad cántabra Lo que nos dice la estadística es que mientras que la participación de los trabajadores en el empleo es prácticamente idéntico cuando no existe descendencia, la brecha laboral entre sexos aumenta de forma exponencial cuando unas y otros tienen hijos. La maternidad se convierte en el «peaje» que deben pagar las mujeres en forma de menos empleo, según reflejan los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). Menos sueldo, la consecuencia La datos que elabora el INE reflejan que la diferencia en tasa de ocupados entre sexos cuando hay descendencia se ha mantenido en dos dígitos durante la última década y que en 2022, últimos datos disponibles, escaló hasta situarse en 19 puntos. La balanza se descompensa por completo en este caso y condiciona también la evolución de otro de los indicadores: los sueldos. Las reducciones de la jornada y las excedencias en las empresas para cuidar de ellos llevan asociado recorte de salarios. Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP 1200 Código APP Sólo un 70,4% de las mujeres que están en edad de trabajar con hijos tenían un puesto de trabajo en 2022 -último dato disponible-, frente al 75,6% de las que no han sido madres. De los datos se desprende que trabajan más las mujeres sin hijos que aquellas que los han tenido, lo que demuestra que estas últimas, en muchos casos, se ven obligadas a abandonar el mercado laboral o pedir un tiempo para ocuparse de ellos. En el caso de los hombres sucede al revés. Un 89,4% de los que han tenido descendencia —19 puntos más que las mujeres— y están en edad de trabajar tienen un puesto de trabajo, mientras que ese porcentaje baja al 77,9% para los varones sin hijos. Tiempo parcial Aunque el 70,4% de las mujeres con hijos en edad de trabajar tienen un empleo, los datos del INE apuntan a que en muchos casos empiezan a hacerlo a tiempo parcial tras la maternidad . El 24% de las mujeres de 24 a 49 años que trabajan a tiempo parcial lo hacen para cuidar a niños o adultos enfermos, frente al 4,7% de los hombres de esa misma edad. En otros casos la reducción de jornada no es la opción y las mujeres optan por un parón laboral para el cuidado de los descendientes. La estadística es reveladora: el 70,2% de las excedencias para el cuidado de hijos fueron para mujeres (33.200 mujeres), mientras que sólo un 29,9% fueron para hombres (14.165). Esa menor dedicación al mercado laboral se refleja claramente en los salarios que cobran por optar por esas opciones laborales. Los hombres ganaron una media de 25.137 euros al año en 2022, lo que supuso 5.000 euros más que los 20.130 euros que recibieron en promedio las mujeres, según los últimos datos disponibles de la estadística Mercado de Trabajo y Pensiones en las Fuentes Tributarias. Esta distancia sitúa la brecha salarial de género en el 19,89%, que es lo que deberían subir los sueldos de las trabajadoras para equipararlos a los de los hombres. La brecha de empleo se produce en todos los países europeos, aunque con más intensidad en unos casos que en otros, según los resultados de Eurostat. Entre las personas sin hijos, en Europa la tasa de empleo de las mujeres es del 73,5% y la de los hombres, del 91,2%. La distancia en este caso es 17,7 puntos, aunque no llega a los niveles que se registran en España. Reflexiones de una Nobel Claudia Goldin , Premio Nobel de Economía 2023 relataba en su libro ‘Career and Family’ que las diferencias salariales se amplían con la llegada de los hijos y son particularmente grandes en empleos que recompensan la total disponibilidad horaria, así como las jornadas laborales más largas. Citaba sectores como las finanzas, los negocios, el derecho y el mundo académico. Para la economista estadounidense, son este tipo de «trabajos codiciosos» los que penalizan en mayor medida cualquier interrupción del trabajo.

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Author: Pablo Perez