La monarquía británica amarra todos los cabos ante un eventual empeoramiento de la salud de Carlos III

«Su Majestad continúa en el mismo estado en el que ha estado en los últimos dos o tres días». Así reza un boletín oficial de la salud de Jorge III que los médicos del Rey inglés publicaron casi a diario a principios del siglo XIX. Esta nota en cuestión, que se conserva en la biblioteca de la Universidad de Newcastle, se firmó en el castillo de Windsor el 18 de enero de 1811. El monarca había sufrido un nuevo y final brote de trastornos, que le forzó a retirarse de las actividades públicas y al nombramiento de su hijo como regente. Pasó a la historia con el epíteto del rey loco . Parte de su biografía se cuenta en la… Ver Más

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Author: Pablo Perez