El Vía Crucis que está completando el Sevilla esta temporada tiene hoy en Getafe su enésima estación. Allí le esperan los azulinos de José Bordalás, que no es un prefecto al estilo de Pilatos de los que se lavan las manos, sino un pretor ansioso de manchárselas golpeando al rival. Será a la hora del almuerzo, que los de Quique ya han dejado de ser el grupo importante que cerraba las jornadas futbolísticas y ahora hacen de teloneros malos, de los que quitan las ganas de comer. Quince días ha tenido el técnico madrileño para madurar la alineación y el planteamiento que pondrá en práctica hoy frente a un equipo, como el local, que no cambia de fisonomía al albur… Ver Más