Pedro Ferrándiz, quien fuera gran entrenador de baloncesto del Real Madrid y de la selección española en las décadas de los 60 y 70, de los más laureados del mundo y con su nombre en los salones de la fama estadounidense y europeo, fue interrogado un día tras un importante partido acerca de una decisión suya controvertida. Hombre sobrado de carácter, sentenció: «yo nunca me equivoco». Y no admitió más preguntas sobre el particular. Años después se refirió a aquello y, si la memoria no me contradice, vino a decir que si confesaba errores propios cada dos por tres, qué confianza iban a tener los jugadores en él cuando les exigía. Viene a cuento la mirada atrás por el reproche… Ver Más