La LEB Oro encauza la recta final de su fase regular y, lejos de echar el freno, llega el momento de acelerar. A falta de nueve jornadas, el Real Betis Baloncesto defenderá hoy por segunda vez esta temporada, y en este caso ante el Rioverde Clavijo , la novena plaza. Que, como se sabe, concede el premio de disputar las eliminatorias de ascenso. El primer clasificado sube directamente a la Liga Endesa mientras que del segundo al noveno se cruzan entre sí para disputar el play off de cuartos antes de la Final Four con sede única en la que se expide el segundo billete con destino a la ACB. Queda lejísimos esa meta para el conjunto verdiblanco, que con su mejoría en estos casi tres meses de 2024 se ha ganado el derecho a ser uno de los candidatos a adueñarse de la última de las ocho plazas para la fase de ascenso. Para el equipo, su situación en la tabla no es nueva. Ya llegó encaramado al noveno peldaño hace once días, en Burgos. Entonces hipotenso y con las constantes vitales bajo mínimos, el Betis eligió el peor momento y el peor rival posible , por su reconocida fertilidad ofensiva, para abrir la barra libre en defensa y apostar por un intercambio del que salió mal parado. Se llevó un centenar de puntos y una dolorosa derrota de la que se desquitó cinco días después, en Torrelavega. El pasado domingo, en la cancha del Grupo Alega Cantabria, se reflejó en el espejo de sus mejores partidos, con un primer tiempo de mucho gobierno , alta efectividad anotadora y provechoso tajo defensivo. Un compendio de virtudes que lo dispararon en el marcador al descanso (ya ganaba por 19), antes de superar el lógico peaje del sufrimiento en el tercero, para relanzarse de nuevo con personalidad en el último y darle carpetazo al partido. Al levantarse ahí del seco golpetazo de realidad en Burgos, balde de agua fría a sus aspiraciones, se demostró que el grupo está unido y tiene hambre. Aseguran, de hecho, que el vestuario es lo mejor de un club aquejado ahora mismo de la inestabilidad de su grupo inversor y en el que vuelve a respirarse un indisimulado aire de interinidad. Competencia feroz Contra viento y marea, el equipo ha respondido hasta la fecha. Su 2024 merece el notable alto tras llevarse al zurrón siete de los diez partidos disputados y haberse propulsado hasta la zona media-alta de la clasificación. El noveno puesto , si lograra conservarlo, será con seguridad su techo, pero la competencia por esa plaza es feroz. Ni siquiera puede asegurarse que vaya a ser un pulso entre el Betis y el CB Ourense. Porque ahora mismo, hasta el Hestia Menorca, decimoquinto con nueve victorias, puede tener opciones de alcanzarla. Todo está muy comprimido por la igualdad imperante en esta LEB Oro que impide hacer cuentas o acomodarse. Mucho menos bajar la guardia o las defensas. Ni aun cuando te visita el colista, como es el caso. Confiarse sería una trampa mortal para el equipo bético. El Rioverde Clavijo está al borde del precipicio, casi descendido. Y tal vez por eso quemará las naves en San Pablo si es que todavía aún no ha bajado los brazos. Ya no tiene nada que perder y eso lo puede volver un rival peligroso. Apenas ha sumado cuatro victorias y viene de perder sobre la bocina en casa contra el Alimerka Oviedo en un partido con resaca. El club riojano suspendió internamente a su primer entrenador, Jenaro Díaz , por tres partidos al realizar un gesto despectivo a la grada del que ya se disculpó. Su lugar en el banquillo lo ocupará José Luis Pichel. Desde el punto de vista del Betis, lo más llamativo del Clavijo es la presencia en su roster de los hermanos Urtasun, Txemi y Álex , ambos con pasado en el club en diferentes etapas. Txemi, con residencia en Sevilla, se estuvo entrenando con el Betis durante buena parte de la pasada campaña e incluso se le activó la ficha, en un momento de máxima necesidad por las lesiones que acuciaban a la plantilla, llegando a jugar tres partidos. Tienen calidad, experiencia y conocimiento del juego. Txemi promedia 14,6 puntos en cinco partidos y Álex, 10 en ocho, con buenos porcentajes de tiro: 37% y 41% respectivamente en el tiro de tres. Los gemelos navarros forman parte de la reestructuración que ha sufrido la plantilla riojana a fin de evitar el descenso. El base Marc Peñarroya y el potente pívot alemán Yasin Kolo , ojo con él, completan la recomposición de un plantel que anota muy pocos puntos de media (67) pero tampoco encaja demasiado (78). Es un colista extraño, pero capaz de hacer daño, como comprobó en sus carnes el propio Betis en la segunda jornada. En el partido de la primera vuelta cayeron los verdiblancos, aunque aquel equipo de Javi Carrasco estaba por hacer, con el andamiaje puesto. Todo era entonces a nivel deportivo muy circunstancial. LEB Oro Ficha técnica Real Betis Baloncesto: Faggiano (1,88, 3); Polanco (1,93, 4); Joaquín Rodríguez (1,94, 14); Almazán (2,00, 10); DeBisschop (2,06, 44) -posible quinteto inicial-; Wembi (2,05, 5); Hanzlik (2,00, 8); Domènech (2,08, 12); Dedovic (2,03, 16); Berzins (2,13, 24); Kuksiks (2,00, 33); Fevry (1,92, 93). Rioverde Clavijo: Peñarroya (1,90, 4); Moreno (1,90, 1); Txemi Urtasun (1,93, 10); Tamba (2,04, 14); Nicolau (2,08, 12) -posible quinteto inicial-; Álex Urtasun (1,93, 3); Miguel de Pablo (1,90, 5); Arbosa (1,98, 9); Kolo (2,08, 17); Kevin Torres (1,90, 33); Treviño (2,02, 55); Knudsen (1,90, 77). Árbitros: Cañigueral, Palanca, Cervantes. Hora y TV: 17.00 (app LaLiga Plus, premium). Oportunidad para Fevry El equipo está ahora mismo engrasado y suma siete victorias en las últimas diez jornadas. Ha encontrado un camino y bien haría el club en buscar otro tipo de fórmulas para sacar la temporada adelante en el plano económico antes de meter la tijera en una plantilla mermada ya de efectivos entre la huida de Frazier y la lesión de Pablo Marín , al que la fractura en dos dedos de su mano derecha lo mantendrá entre cuatro y seis semanas en el dique seco. Otra dificultad añadida si no llega algún refuerzo y otro quebradero de cabeza para Savignani, que apenas se queda con un base puro en el plantel y tendrá que encontrar el modo de darle algunos minutos de descanso, por escasos que sean, sin menoscabar el rendimiento del equipo. El canterano Iliam Fevry , que se entrena habitualmente con el grupo y participó en los primeros partidos, puede tener sus minutos. Nunca está libre de peajes el camino para el Betis Baloncesto, que este Sábado de Pasión encara una de esas citas que encajan en la tópica etiqueta de partido trampa. Cuidado.