En octubre, el primer ministro de Moldavia visitó Berlín y advirtió de que su país estaba siendo sometido a intensas campañas de desinformación por parte de agentes rusos. Dorin Recean alertó de una guerra híbrida centrada en la identidad y en la energía, en la que leía entre líneas la estrategia previa a una invasión. Apuntaba a Transnistria , la región moldava del este y fronteriza con Ucrania , como el siguiente objetivo de Putin . Por eso, pedía ayuda para acelerar una asociación con la UE como única vía disuasoria ante las ambiciones rusas. No es que sus miedos no fuesen escuchados en Berlín, sino que la rapidez con la que se están precipitando los acontecimientos en la región… Ver Más