Desarrollo y democracia han sido durante mucho tiempo conceptos indisociables. La democracia era el objetivo al que aspiraban la mayoría de los países en desarrollo, como condición de prospertidad, y las tasas globales de democracia avanzaban lentamente, año tras año, como parte esencial del progreso. Pero la realidad no responde ya a este esquema. La situación de la democracia en el mundo ha ido empeorando en los últimos años, como consecuencia del ascenso de populismos que, alimentados por las sucesivas crisis económicas, pandemias y guerras , parasitan gobiernos de instituciones. Ya en 2021, la historiadora norteamericana y ganadora del premio Pulitzer Anne Applebaum conectó movimientos en Estados Unidos, Hungría, Venezuela, Filipinas y Polonia, como síntomas de un debilitamiento global, en… Ver Más