El Comité de Disciplina de la RFEF ha impuesto al Atlético de Madrid el cierre parcial del estadio Metropolitano durante dos partidos por los insultos racistas que sufrió Nico Williams el pasado sábado durante el partido ante el Athletic, además de una multa de 20.000 euros. Martínez Munuera, colegiado del encuentro, recogió en el acta lo sucedido. «En el minuto 36 de partido aproximadamente, cuando el juego se debía reanudar con saque de esquina a favor del Athletic Club, se escuchó desde la grada fondo sur un sonido imitando a un mono ‘UH, UH’, siendo escuchado por el árbitro asistente número uno, al mismo tiempo que el dorsal número 11 del Athletic Club, Nico Williams». En base a dicha explicación, ante las que el Atlético no ha presentado alegaciones, el comité entiende que se trata de «infracciones muy graves» y, por ello, sanciona al conjunto rojiblanco con el cierre parcial de su estadio, en la zona desde la que se profirieron los insultos, para los dos próximos partidos disputados en el Metropolitano.