Los tranvías prácticamente se extinguieron en la década de los setenta del siglo pasado. Aunque algunas líneas sobrevivieron en Alemania, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y en los países del Este, lo cierto es que el esplendor de estos vehículos se apagó para dar paso al coche privado que necesitaba más espacio en unas urbes en plena ebullición. Entonces se consideraba que los tranvías estorbaban en el reino del automóvil. Sin embargo, hoy avanzados modelos están renaciendo en muchas ciudades europeas y españolas como medio de transporte de pasajeros de gran capacidad, y además sostenible. Lo que hace pensar que podrían desempeñar un papel en la movilidad urbana del futuro que será mucho más eficiente, con muchas menos emisiones de gases de… Ver Más