Una campaña de presión orquestada por un grupo de funcionarios estadounidenses consiguió que, finalmente, Joe Biden impusiera sanciones parciales sobre Venezuela a pesar del incumplimiento por parte de Nicolás Maduro de que se cumplirían las leyes electorales para las elecciones que tendrán lugar el próximo 28 de julio. Desde Washington, estos asesores lograron imponer de momento la tesis de que es más urgente asegurarse un suministro de petróleo estable que favorecer el cambio democrático dentro de Venezuela, aprovechando el ciclo electoral. Sin embargo, el equipo que coordina la política para América Latina en la Casa Blanca no ha ultimado qué medidas puede aplicar si finalmente la dictadura sigue por la actual senda de inhabilitaciones y detenciones. Ese equipo fue renovado… Ver Más