La oportunidad de clasificarse para las semifinales de la Liga de Campeones desperdiciada por los de Diego Simeone en Dortmund se convirtió en tortuoso tema de conversación en salas de espera de aeropuertos y estaciones ferroviarias para los más de 4.000 aficionados del Atlético de Madrid desplazados a Alemania, la mayor movilización rojiblanca en Europa sin jugarse una final. Tristeza, decepción y alguna que otra lágrima en el peregrinaje de vuelta a casa para una hinchada que, una noche más, vio cómo su equipo volvía a reincidir en los errores que le llevan condenando a lo largo de la temporada. Una defensa de mantequilla y un ataque sin pegada , males convertidos en endémicos con el paso de los meses,… Ver Más