La incompetencia del Atlético como visitante

La temporada del Atlético de Madrid , en cuanto a la posibilidad de pelear por títulos se refiere, llegaba este martes a su fin en el Signal Iduna Park. Apeado de la pugna por la Liga antes del ecuador de la misma, goleado por el Athletic en semifinales de Copa y contundentemente eliminado por el Borussia Dortmund de la Champions , le quedan siete jornadas del campeonato doméstico para mantener la cuarta plaza y no consumar la campaña con un fracaso sin paliativos. Todo ello con el elemento en común del paupérrimo rendimiento del cuadro rojiblanco lejos del Metropolitano. La puesta en escena en suelo alemán estuvo lejos del nivel que se le presupone a un equipo que ansía meterse entre los cuatro mejores de Europa. Más allá de la ocasión errada de forma inexplicable por Morata a los cinco minutos que sin duda habría cambiado el guion de la eliminatoria, el cuadro teutón sometió al Atlético durante la mayoría de la primera mitad. Sin tener muy claro si presionar o mantener un bloque bajo, Brandt se aprovechó de la indecisión colchonera para campar a sus anchas por entre el centro del campo y el área de Oblak . Además, la zaga rojiblanca apenas puso complicaciones en los dos primeros goles de los de Terzic. Ambos generados por la banda izquierda y ante la pasividad de todas las camisetas del Atlético allí reunidas. Molina , cabeza de turco por la facilidad con la que las camisetas amarillas penetraban por su flanco, Azpilicueta, con una amarilla, y Morata, fuera del partido tras su mano a mano errado, dejaron paso a Riquelme, Barrios y Correa , que consiguieron levantar al equipo. Un rebote y el convencimiento del argentino empataron el partido y pusieron al Atlético en ventaja en la eliminatoria. Tras conseguir lo más difícil, llegaba el momento que tanto había predicho técnico y jugadores después de la ida: « saber sufrir». Noticia Relacionada Dortmund 4 – Atlético 2 estandar No Debacle del Atlético en Dortmund Daniel Cebreiro A pesar de que en la cabeza de la parroquia rojiblanca se mantiene el grato recuerdo de noches europeas como las de Múnich, en 2016, o la de Liverpool, en 2020, poco o nada queda de esa capacidad de resiliencia que provocaba que el Atlético pudiera competir con cualquiera. En apenas tres minutos, Sabitzer se aprovechó en dos ocasiones de la fragilidad defensiva de los de Simeone para, con un asistencia y un gol, eliminar al conjunto madrileño. Desde el cuarto tanto alemán, ni rastro de la personalidad ni competitividad de los colchoneros, que se aplicaron para evitar el quinto más que para buscar igualar la eliminatoria. Simeone explicó el partido a partir de la «falta de contundencia», tanto en ataque como en defensa. Sin embargo, no parece un argumento de suficiente peso como para explicar la incapacidad de mantener su portería a cero durante toda la temporada y, tras el encuentro europeo, encadenar su undécimo partido consecutivo encajando gol. Para más inri, no fue uno, sino cuatro los tantos encajados, una cantidad que hace muy difícil que el desenlace de la eliminatoria fuera exitoso. El rendimiento del Atlético lejos del Metropolitano provocó su eliminación de la Copa, 3-0 en San Mamés, de la Champions, 4-2 en Dortmund, y puede tener un desenlace traumático en Liga. Atendiendo únicamente a sus encuentros como visitante, los de Simeone ocuparían la séptima posición, pero su excelente productividad como local les permite seguir en puestos Champions. Lo que, sumado a su clasificación para el nuevo Mundial de Clubes, satisface las necesidades económicas del club. Mientras que las deportivas, han ido cayendo esta temporada de decepción en decepción.

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Author: Pablo Perez