Tomek ha trabajado como comercial, habla varios idiomas y está ampliando sus estudios, pero en medio de lo que podría considerarse la vida normal de un joven polaco, ha tenido tiempo para entrenarse para la guerra . «Con todo lo que está pasando, me parece lo más razonable», responde sobre su motivación. Es uno de los muchos jóvenes voluntarios instruidos el pasado invierno en el cuartel de la calle Saperska de Olsztyn, en el noreste de Polonia, donde el 9º Batallón de Mando de la 16ª División de Infantería lleva a cabo la instrucción del servicio militar básico voluntario. Allí se toca diana a las cinco y media de la mañana, hay instrucción física y en las aulas para, después… Ver Más