El presidente del Gobierno no para en los últimos días. Ha desplegado una actividad casi frenética con el único fin de hacer como que hace. La realidad es bien distinta. Puede hacer entre poco y nada. Lo mismo da que sea política internacional que un encuentro en La Moncloa con empresarios del sector inmobiliario. Todo por evitar que se note que no puede gobernar. De momento tiene un brazo atado a la espalda y puede que de este ciclo electoral salga con las dos. En cualquier caso no va a poder alargarlo mucho. Sin presupuestos y con un congreso irreconciliable, Sánchez no puede llegar muy lejos . El haber salido de otros atolladeros (casi) imposibles probablemente sea lo que le… Ver Más