«A mí me daba mucho miedo el agua», confiesa Patricia Castro (Madrid, 1992). «Había una piscina grande en la urbanización de casa, cerca de la zona de Arturo Soria, pero yo me negaba a meterme, no había manera y mi madre estaba desesperada. De repente, un día me lancé yo sola y unos días más tarde, Tomás, el socorrista, le dijo a mi madre: ‘Pues esta niña se mueve muy bien en el agua…’ Y ahí comenzó todo». Años después, ya con 15 años, Patricia se proclama campeona de Europa júnior, en Belgrado. Era el año 2008. «Tengo un recuerdo maravilloso, porque al acabar la carrera y tocar la pared, todo el equipo español estalló con una ovación impresionante, con… Ver Más