Se aplaudió mucho el contundente discurso de repulsa de Quique Sánchez Flores tras los deleznables episodios racistas acaecidos en el Coliseum contra la figura del propio técnico del Sevilla FC y su jugador Acuña . Al argentino lo llamaron ‘mono’ desde la grada y al entrenador, ‘gitano’. Es verdaderamente descorazonador que situaciones tan dantescas se sigan reproduciendo. En el deporte. En cada esquina. El mayor insulto a esta sociedad y a nuestro fútbol es sin duda que, cumplido casi el primer cuarto del siglo XXI, todavía aparezcan camuflados por un estadio cuatro, catorce o cuarenta y cuatro golfos que no suman entre todos ni un par de neuronas. Hace tiempo que el racismo , la xenofobia y el machismo dimitieron… Ver Más