Periodistas y directivos tuvieron un día intenso este viernes con la doble imputación (una judicial, otra administrativa) de Pedro Rocha, pero a la afición lo que le importó fue el bajonazo reputacional del cacereño frente a los juzgados: fue grabado mientras hablaba al móvil consigo mismo para tratar de esquivar a la prensa. Tras el espectacular golpe de autoridad del jueves, presidente virtual ya de la RFEF, su vida experimentó una triple cabriola encadenada que sólo 24 horas después le sitúa otra vez al borde del precipicio. Hace falta una piel muy gruesa para resistir simultáneamente al Tribunal Administrativo del Deporte, a la juez Delia Rodrigo y a un nuevo pero demoledor enemigo: la sátira popular, que arrastra necesariamente a… Ver Más