La directiva del Betis decidió finalmente que se mantuviera un minuto de silencio por la muerte de Manuel Ruiz de Lopera. Entre periodistas y aficionados se había levantado un debate sobre si el Betis tendría que haber jugado el primer partido, tras el fallecimiento del ex-mandatario, con un brazalete negro o cualquier otro distintivo en señal de duelo. Una mayoría de béticos decidió aplaudir. Es posible que no solo para honrar la memoria de su expresidente, sino para comunicar su postura al resto de aficionados. Otros, efectivamente, optaron por levantarse sencillamente y permanecer impertérritos. Pero nadie se quedó en su asiento. Hace más de veinte años, en el IX Congreso de Antropología celebrado en Barcelona, impartí una ponencia en que… Ver Más