En los últimos meses se han multiplicado en Alemania los ataques físicos y verbales a políticos de diversos partidos. La prensa ha bautizado como «tufillo a Weimar» un estado de agresividad política que compromete a menudo la integridad física tanto de los políticos como de sus familias. Para tratar de atajarlo, la ministra regional de Justicia de Sajonia, Katja Meier, ha presentado hoy en el Bundesrat un proyecto de ley que convertiría el «acoso político» en un delito punible. «Como parte de las protestas de los agricultores , por ejemplo, en meses pasados se tiró un montón de estiércol frente a la casa de un alcalde. Y delante de la casa de algún responsable de Sanidad han tenido lugar marchas… Ver Más