El Gobierno de Estados Unidos ha boicoteado un acto de homenaje al fallecido presidente iraní Ebrahim Raisi , mantenido este 30 de mayo en la sede de Naciones Unidas en Nueva York y que ha contado con la participación de António Guterres, el secretario general de ese organismo. España, al igual que otros países europeos como Grecia, sí ha estado presente por medio de un representante que ha tomado asiento en el espacio reservado de la asamblea. En su discurso, Guterres hizo una loa de Raisi, en un tono solemne y compasivo, resaltando el liderazgo del fallecido y su supuesto papel en la cooperación regional e internacional. «El presidente Raisi lideró Irán en un momento desafiante para el país, la región y el mundo», dijo el portugués Guterres, quien añadió que «en estos tiempos difíciles, la cooperación internacional y regional es más necesaria que nunca». Hubo hasta un minuto de silencio, y la foto de Raisi se proyectó en una de las pantallas del plenario de la Asamblea General. En 1988, entre 2.500 y 20.000 civiles fueron ejecutados en masa bajo la supervisión de Raisi, que ocupaba un alto cargo judicial. Desde entonces se le apodó en EE.UU. «carnicero de Teherán». Raisi supervisó además las detenciones y ejecuciones masivas en 2022 tras la muerte de Mahsa Amini , una mujer detenida por supuestamente llevar el velo de manera inapropiada. Abogados de derechos humanos estiman que Raisi ha sido responsable de la muerte de decenas de miles de personas en las últimas décadas. Irán, régimen de cual Raisi era uno de los jerarcas, somete a mujeres, gais y minorías étnicas y religiosas a una discriminación sistemática que suele resultar en violencia. Según Amnistía Internacional, los ayatolás «imponen y ejecutan castigos crueles e inhumanos, incluidos azotes y usan la pena de muerte como herramienta de represión política». La misión norteamericana se ha ausentado del acto de homenaje , y como justificación ha emitido un comunicado atribuido al portavoz de su misión ante las Naciones Unidas, Nate Evans alegando que «la ONU debería estar apoyando al pueblo de Irán». Raisi estuvo involucrado en numerosos y horribles abusos contra los derechos humanos, incluyendo las ejecuciones extrajudiciales de miles de prisioneros políticos en 1988. «Algunos de los peores abusos contra los derechos humanos registrados ocurrieron durante su mandato», añadió. A ese boicot sí se han unido aliados de EE.UU. como I srael, Francia o Australia. Manifestaciones de disidentes Noticia Relacionada Perfil estandar Si Ebrahim Raisi, un ultraconservador iraní que reforzó la Policía de la Moral Mikel Ayestaran A las puertas de la sede de la ONU se han manifestado críticos y disidentes del régimen iraní, que han condenado que la Asamblea General haya aceptado un acto de homenaje a Raisi, sin condenar los abusos cometidos sobre el pueblo iraní. Raisi murió el 19 de mayo en un accidente de helicóptero junto con su comitiva, incluyendo al ministro de Relaciones Exteriores, Hossein Amir-Abdollahian, y siete personas más. Horas antes de su muerte, el presidente Raisi se reunió con su homólogo en Azerbaiyán para inaugurar la presa Qiz Qalasi, el mayor proyecto conjunto de agua entre los dos países, tal y como recordó Guterres en su intervención. Tras el accidente, el Consejo de Seguridad de la ONU ya mantuvo un minuto de silencio al que se opuso también EE.UU. Por parte de Irán, ha intervenido el embajador Amir Saeid Iravani, quien dijo que el régimen al que representa «seguirá comprometido con mantener los principios de paz, seguridad, justicia y multilateralismo que [Raisi] apoyó incansablemente». Las elecciones para sustituirle serán el 28 de junio. Irán es un apoyo crucial de grupos terroristas como la milicia Hamás o el brazo armado de Hizbolá, además de haber promovido ataques contra EE.UU. en Irak por medio de grupos armados chiíes. También es un aliado crucial de las dictaduras en Irán y Venezuela.