La trampa la colocó esta vez el Real Madrid en el minuto 67. En vista de que el Bayern salía poco de su área y al catorce veces campeón de Europa le interesaba agitar el avispero, volver loco el partido y que pasasen cosas, el famoso ida y vuelta que convierte el Bernabéu en un torbellino, a Ancelotti se le ocurrió que lo mejor sería dejar que Kane recibiera la pelota con todo el tiempo del mundo para pensar, que le diera un pase medido a Davies y que éste, trempante por el espacio que empezaban a desnudarle, asomase la cabecita y se midiera con Rudiger, que cubría la ausencia temporal de Carvajal, que había subido al ataque, para que,… Ver Más