El Club de Exportadores e Inversores españoles rechazó este viernes el «intento» del ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy , «de implicar a las empresas españolas en la crisis de Gaza» con las cartas remitidas. Esta semana, el ministro Bustinduy ha remitido cartas a empresas españolas en Israel para que adopten todas las medidas necesarias para garantizar que con su actividad no contribuyen a exacerbar la situación en Gaza, que califica de «genocidio» . El Club de Exportadores critica que se hayan remitido estas cartas por parte de un ministro «que no tiene competencias en esta materia». Y remarcan que el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 carece de competencias en la materia y consideran que «invade las áreas correspondientes a las carteras de Asuntos Exteriores y Economía, que no han secundado el contenido de la misiva». Noticia Relacionada estandar Si De Mango a Tous: el conflicto en Israel mantiene en vilo a más de 2.500 empresas españolas Susana Alcelay Grandes empresas de construcción, infraestructuras y tecnología han recibido contratos del país por más de 4.000 millones en los últimos años A través de un comunicado, el Club de Exportadores asegura que tanto las empresas españolas que comercian con Israel, como aquellas otras que operan en ese país, se ajustan a la legalidad internacional y lo hacen en la convicción de que el Estado de Israel es una democracia con la que España mantiene relaciones diplomáticas de acuerdo con la legalidad internacional , y vínculos históricos seculares. Según el Club, Israel es uno de los pocos países de la región con los que España mantiene un saldo comercial positivo , si bien en los meses transcurridos desde el inicio del conflicto, las exportaciones españolas a Israel se han reducido un 33% y ha desaparecido prácticamente el superávit en la balanza comercial bilateral. Con todo, el Club rechaza firmemente el intento del ministro de «hacer recaer» sobre las empresas españolas que exportan o invierten en Israel la responsabilidad de supervisar cuestiones que evidentemente se escapan a sus posibilidades de control y que no están sometidas a sanciones por parte de la Unión Europea , y que pudieran ser consideradas ilegales, o incluso delictivas, por el Estado de Israel. MÁS INFORMACIÓN Las exportaciones a Israel caen un 35% tras la crisis diplomática con España La única obligación de las empresas exportadoras e inversoras españolas debe ser, según el Club, el estricto cumplimiento de la legalidad española y del país donde operen , en este caso Israel, en el contexto de lo que la Unión Europea disponga al respecto. El Club defiende que es una organización partidaria de la paz y de las soluciones negociadas a los conflictos, que condena cualquier violencia ejercida sobre población civil, «sea cual sea el bando que la realice».