La Eslovaquia polarizada de los últimos meses, dividida en dos bloques aparentemente irreconciliables, cerró filas ayer tras el atentado contra su primer ministro, Robert Fico . La iniciativa de este paso de unidad y serenidad lo dieron conjuntamente los dos presidentes, el elegido para el cargo en abril y que tomará posesión el 15 de junio, Peter Pellegrini , persona de confianza de Fico, y la todavía presidenta en funciones, Zuzana Caputova, miembro de la oposición. En una comparecencia conjunta sin precedentes, llamaron a los eslovacos a la unidad, a dejar a un lado las diferencias políticas para preservar la estabilidad y la democracia. «Estamos hablando juntos porque queremos enviar una señal de entendimiento en esta situación tensa», dijo Pellegrini…. Ver Más