Durante el mercado invernal el Sevilla se despidió de dos de sus capitanes, dos de los futbolistas más relevantes de la plantilla en los últimos años. Fernando Reges rescindía su contrato con el club de Nervión para volver a Brasil y Rakitic hacía las maletas para jugar en Arabia Saudí. El centrocampista croata en la previa del derbi reveló que echa mucho de menos Sevilla y dejó una impactante reflexión sobre la etapa de Diego Alonso como entrenador , mientras que Fernando ahora en una entrevista a Canal Sur también ha compartido su sentimiento de añoranza hacia la ciudad y el club que durante cuatro años y medio defendió al tiempo que ha explicado cuáles fueron los motivos que lo empujaron a buscar una salida en diciembre. «Fueron cuatro años y medio de mucha alegría. Mi familia disfrutó muchísimo y lo echamos mucho de menos. Mis hijos están siempre preguntando cuándo vamos a volver . Tengo dos años de contrato, pero echamos de menos Sevilla», comenzaba diciendo para, más adelante señalar que «por el Sevilla pasaré seguro» cuando cuelgue las botas ya sea como entrenador o dirigente del área deportiva. No obstante, Fernando no escondió que se vio abocado a marcharse por haber percibido que se había perdido en cierto grado la competitividad en la plantilla. «Estábamos peleando por cosas que no me gustan. Nuestra plantilla no tenía para competir por lo de arriba. Tenía problemas de familia, no luchabamos por lo que quería y decidí salir y fue de una forma bonita. No fue por la puerta pequeña», indicaba en primer lugar. «Yo no esperaba pasar por todo lo que pasé y pelear por el descenso. Fueron tres años espectaculares, el cuarto muy complicado y la quinta temporada seguiamos abajo de la tabla y no me gustaba. El Sevilla no puede estar pasando por eso. Es un momento de reformulación y es necesario para que vuelva a ser un equipo muy fuerte y competitivo », agregaba a continuación para luego reconocer que «no es fácil» encontrar una fórmula para volver a hacer del Sevilla un equipo ganador. «Hay que tener una plantilla competitiva, un buen entrenador que ponga en la cabeza de los jugadores que hay que competir. Estuvimos así con Lopetegui, era muy competitivo, estaba allí de las 8 a las 17 y tenía a mucha gente que quería pelear. Es difícil, el Sevilla va a tener que trabajar mucho. No es sólo buenos jugadores, hace falta jugadores que tienen que competir », comentaba el centrocampista que reconocía que Quique, por su experiencia, podría ser el entrenador ideal a la vez que advertía que «el Sevilla tiene que comenzar de una manera segura, no puede fallar otra vez». «Había muchos jugadores pensando en otros equipos» No obstante, su reflexión más destacada llegó cuando fue preguntado por el momento en el que decide salir. Fue ahí cuando apuntó sin dar nombres a varios jugadores de la plantilla. «Empecé a ver que las cosas no iban a salir bien. No había la mentalidad de antes de competir. Había muchos jugadores a los que les daba igual ganar o perder y pensé que no podía continuar así. Yo quería competir y ganar cosas. Había momentos en que perdíamos partidos y daba igual, había sonrisas… Me gusta el Sevilla y la gente e individualmente no puedes hacer nada, es un grupo. Pasó lo que pasó con Mendilibar y pensé que no estaba bien. El Sevilla tiene que seguir y yo por otro camino», indicaba. Como voz autorizada del vestuario, Fernando se vio incapaz de poder revertir la situación: «Era imposible, individualmente no puedes hacer mucho. Tienes que tener un mínimo de 15 jugadores contigo para cambiar las cosas. Había muchos jugadores pensando en otros equipos que les daba igual ganar o perder y no tenían ese amor por el Sevilla. Siempre pensé en ganar independientemente de cómo era nuestro equipo. Los otros no hacían esto. Sufría mucho en casa. Sufro mucho cuando no ganamos partidos. Mi mujer también sufría. Por eso decidí salir». Su bronca pública con Mendilibar Por último, Fernando aseguró que el ambiente vivido en el partido en casa ante el Manchester United «fue el más lindo que jugué». «El ambiente y la atmósfera ya sabíamos que íbamos a ganar. No sabíamos si de uno, de dos o de tres, pero que íbamos a ganar. Es inolvidable. Ningún ambiente igual. Un momento que marcó mi carrera». Además, quiso reconocer sus errores cuando mostró públicamente su enfado con Mendilibar al ser sustituido durante la primera mitad esta temporada en un partido: «Tenía una relación maravillosa con Mendilibar, es un señor, una persona espectacular. Ese día nos pasamos. Me sacó a los 30 minutos. Yo estaba con la cabeza caliente, el ambiente era complicado. No le saludé y me equivoqué. Nos hablamos, da un poquito de risa recordarlo, ya pasó y le tengo un cariño especial. Es un caso aislado ».