A algo más de 180 kilómetros de Bratislava, capital eslovaca, está Handlova, una pequeña localidad minera en el corazón del país. Aquí, donde parece nunca pasa nada y el mejor plan es pasear por la orilla del río Nitra, afluente del Danubio, entre bosques frondosos, el pasado miércoles ocurrió lo impensable: un hombre disparaba a quemarropa al primer ministro, Robert Fico, quien acababa de participar en un acto de partido en el centro cultural. En apenas unos minutos, medios de comunicación de todo el planeta marcaron Handlova como el epicentro de un intento de magnicidio. Pero un día después, en este pueblo de poco más de 16.000 habitantes la vida parece seguir tan plácida como de costumbre: la plaza Banikov,… Ver Más