Herederos de Noé bajo el diluvio de proyectiles rusos

Aliona cruza el patio silbando como se silba cuando llamas a un perro. Max busca por el patio trasero y Ruslan entra en la casa. Está oscura, el suelo lleno de escombros: «Estamos buscando un perro blanco». Sale de la casa, mira entre los árboles y entonces se escucha el silbido de un proyectil, pero no la explosión correspondiente. Ruslan comienza a correr y enseguida otro silbido y, ahora sí, la explosión. Llegan Aliona y Max, todos suben a la furgoneta. No han encontrado al perro blanco. Ruslan arranca y conduce rápido. Impacta un proyectil cerca de la carretera , a un lado o detrás, y después otro, y el tercero impacta delante, a unos 100 metros, y éste no… Ver Más

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Author: Pablo Perez