Entre los entresijos del Mutua Madrid Open , hay que destacar a los conductores del torneo. Los encargados de estar disponibles día y noche para llevar a los tenistas allá donde sea necesario. Óscar Tejero, coordinador del área de transportes, trabaja para la agencia de comunicación de eventos Medeland Events y esta es su novena edición en la Caja Mágica. – ¿Cómo se seleccionan a los conductores que trabajan en el torneo? – Lo que intentamos siempre es tirar de la base de datos que tenemos de años anteriores. Los conductores que repiten giran en torno al 65 % o 70 %, del resto, intentemos que sean conocidos de los que ya trabajan aquí. Así tenemos una pequeña seguridad y sabemos que no nos van a fallar. – ¿Cómo es un día en un conductor del MMO? – Cambia mucho el trabajo dependiendo del turno de mañana o de tarde. Por la mañana entran a las 7.00 horas y les asignamos las diferentes tareas, que van cambiando durante el transcurso del día. En cambio, en el turno de tarde hay menos reservas, pero todos los conductores vienen directamente a la Caja Mágica porque todo el público suele estar aquí. Así que su tarea es llevar a los tenistas y a los invitados desde el estadio hasta sus hoteles. Al final, el trabajo se basa en revisar todas las reservas que tenemos e ir asignando la tarea al conductor día a día. – ¿Cuántos conductores trabajan en el MMO? – Actualmente contamos con 200 conductores. Aunque no todos trabajan todo el MMO. El torneo y los trabajadores son una curva. Empezamos con unos pocos, después, a medida que avanza el Mutua, vamos subiendo de efectivos y cuando se van yendo los jugadores, volvemos otra vez a bajar de conductores. – ¿Cuál es el horario de los conductores? – Al final damos servicio 24 horas. Los horarios son de 7.00 a 16.00 y de 16.00 hasta una hora después del último partido. Pero si los jugadores necesitan hacer algún trayecto de noche, tenemos un equipo que se encarga de eso. – ¿Cómo se organizan las solicitudes de los tenistas? – Nosotros tenemos una plataforma por donde nos van entrando todas las reservas y vamos asignando los jugadores a los conductores. Por ejemplo, cuando empieza el turno por la mañana vamos repartiendo los coches, en función de las necesidades. Luego te van entrando reservas durante el día y hay que actuar en el momento y jugando con la disponibilidad de los trabajadores. – ¿Hay tenistas que quieren algún conductor en específico? – Este año, con conductor en exclusiva, tenemos a Iga Swiatek. En cambio, jugadores como Rafa Nadal van cambiando de conductor, cada día va el que le toca y es como premio para el trabajador. Es cierto que para el tenista, si el viaje ha sido agradable o por superstición, pide en concreto a un conductor. En la medida de lo posible, intentamos cumplir con su petición. – ¿Qué protocolo deben tener los conductores con los tenistas? – Aparte de abrirles la puerta y ser lo más educados posibles, el protocolo les exige que si el tenista no entabla conversación, el trabajador se dedica a conducir. Ellos son conductores, no animadores. Del mismo modo que tienen prohibido pedir autógrafos o hacerse fotografías con los jugadores. – ¿Qué tipo de problemas puede tener un conductor del MMO? – El inconveniente más grave al que nos enfrentamos este año es que tenemos toda la flota eléctrica. El torneo está muy comprometido con la sostenibilidad del medio ambiente, al igual que nuestra empresa. Sin embargo, jugamos con el hándicap de tener que estar pendientes de las recargas, así que en cada turno hay que cambiar de vehículo para cargarlo. Sinceramente, el problema más grave son los atascos de Madrid. – ¿Podéis hacer un recorrido más amplio que no sea del Mutua a los hoteles? – No, según la norma solo podemos movernos del hotel a la Caja Mágica o del aeropuerto al hotel. Nada más. Siempre hay excepciones. Hay ciertos invitados que hay que llevarlos a domicilios, pero eso nos lo marca el torneo. – ¿Ha tenido alguna experiencia memorable con algún tenista? – Hay de todo. La familia Nadal son superagradables, muy cercanos y de trato directo. Las personas suelen ser amables, comprendo que vienen con tensión y pueden parecer un poco más serios, pero en su mayoría son simpáticos. En la mayor parte de las ocasiones vienen hablando con los conductores. Son muy receptivos en eso.