Una manifestación de unas mil personas recorrió el pasado fin de semana las calles de Hamburgo pidienco la instauración en Alemania de un califato. Había sido legalmente registrada como «protesta contra políticas antiislámicas y contra la información islamófoba de varios medios de comunicación», en ejercicio del derecho a la libertad de expresión. Si la policía no reaccionó en el momento fue porque las pancartas en las que se exigía el imperio de la Sharía estaban escritas en árabe y los agentes no entendieron sobre la marcha lo que allí se decía, al igual que no entendieron las consignas antidemocráticas y contra el Estado que allí se corearon, exigiendo la «abolición de la dictadura de los valores» y el derrocamiento del… Ver Más