El miércoles tenía una cena pronto y de regreso a casa escuché petardos y gritos. Supuse que el Bayern había marcado , miré la hora y pensé: ¿pero cuándo vais a aprender? ¿qué más os hace falta? Subí a casa sin prisa, me desvestí, me cepillé los dientes, me eché en la cama y sin ninguna prisa me puse el partido en el iPad y todavía tuve cinco minutos para tratar de imaginar cómo sería esta vez la remontada. Desde fuera de Cataluña, y yo lo entiendo, se viven con preocupación y angustia las estridencias de la política catalana. Laporta, Puigdemont, la CUP. Pero los que los conocemos sabemos que son personajes de tercera que tiran el petardo cuando no… Ver Más