La Comisión Estatal contra la violencia , el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte ha propuesto castigar al Real Betis con 50.000 euros de multa por promocionar a grupos ultras en la jornada previa al derbi que disputó el conjunto verdiblanco en el estadio Benito Villamarín a finales del pasado mes de abril. La entidad bética celebró el sábado previo al encuentro un entrenamiento a puerta cerrada en su estadio y unos cien ultras de Supporters Sur acudieron a los aledaños del Villamarín para realizar cánticos y recibir a los futbolistas. Luego, al término de la sesión los jugadores y el cuerpo técnico salieron al balcón que hay encima de la puerta de cristales para agradecer el apoyo de los seguidores. En ambos momentos se realizaron cánticos insultantes contra el Sevilla FC y eso es lo que pide castigar Antiviolencia. Esta comisión detalla que en esa concenración se encendieron varias bengalas y botes de humo, así como se exhibieron pancartas del grupo radical Supporters Sur y que los jugadores aplaudieron y saileron a saludar. «Este tipo de actos y de apoyo a grupos ultras por parte de los clubes de fútbol contribuye a generar un clima de violencia en las horas previas a un encuentro de fútbol y está sancionado en la Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte«, especifica. Al mismo tiempo el Betis ha sido propuesto para otra multa de 3.001 euros por deficiencias en las medidas de control de acceso y permanencia de espectadores al permitir la introducción y despliegue de dos grandes pancartas en una grada, sin ser comunicado previamente al coordinador de seguridad ni adjuntar certificado ignífugo de las mismas.