Un último paso para darse el lujo de soñar con el ascenso

En tiempos de precariedad e inestabilidad en la enredada madeja de una temporada de locos, mediatizada por los continuos vaivenes, la plantilla del Real Betis Baloncesto y todo su cuerpo técnico están dando un ejemplo de profesionalidad . De compromiso, tesón, perseverancia y ambición. En lugar de dejarse llevar por la marea del conformismo, y mira que el club le ha dado motivos para ello en los últimos meses a raíz de la quiebra del conglomerado mexicano, el equipo eligió el camino opuesto. El exigente e incómodo de la competitividad nadando contra la corriente que amenazaba con tragárselo. Compitiendo y ganando, jugando cada vez mejor a lomos de una fe ciega en el plan orquestado y en el método de trabajo que lo ha llevado hasta aquí. Hasta las mismas puertas de la fase de ascenso. No tiene que llamar, debe derribarlas. Y hoy es el día. Mientras que en el Betis se ha planteado la posibilidad de un escenario en la LEB Plata la próxima temporada para la sección, el plantel de profesionales a las órdenes de Savignani le ha dicho, con sus actos, que nanai : que quieren ACB. Lo que este club con 37 años de historia se merece. No olviden esto. Como si del protagonista de un videojuego de plataformas se tratara, el equipo ha superado mil adversidades, ha ido recargando la barra energética de la confianza, ganado alguna vida extra y ha adquirido en el camino hasta habilidades (la zona dos-tres…) para prepararse para acceder al siguiente nivel si fuera capaz de derrotar al adversario de la última fase. Que responde por Cáceres Patrimonio de la Humanidad y llega a Sevilla sin presión al estar desahuciado y descendido, sin posibilidades matemáticas para esta última jornada de alta tensión de la LEB Oro que se juega este viernes en horario unificado . Todos los partidos comenzarán a las nueve de la noche. Todos. También el Fuenlabrada-Real Valladolid, la otra cita por la que pasa el noveno puesto que defenderá con uñas y dientes el Betis. Cuentas sencillas por la novena plaza Depende el equipo de sí mismo. Se lo ha ganado a pulso la esforzada tropa de Bruno Savignani. La victoria en Menorca , unida a la derrota del Fuenlabrada en la cancha del San Pablo Burgos, le devolvió la novena plaza con un triunfo de margen (16) sobre los madrileños (15). A igualdad de victorias, el Fuenlabrada lo adelanta porque le tiene ganado el duelo particular. Por eso no puede fallar el Betis aprovechando la visita del cuadro extremeño. Si hace los deberes, ya no tendrá que estar pendiente de lo que suceda en el pabellón Fernando Martín de Fuenlabrada . En cambio, si metiera la pata, necesitaría el triunfo pucelano en el extrarradio madrileña. Y no es fácil porque el Valladolid, mermado por las bajas, ha llegado muy apurado al tramo final. Así de sencillas son las cuentas de este Betis Baloncesto que, cual bólido de carreras, empezó esta carrera de la LEB Oro con prestaciones de lo más modestas. En las primeras vueltas, al ver que se gripaba, le cambiaron el motor y alcanzó una velocidad de crucero de lo más interesante, pero con la quiebra del fabricante fueron aligerando el coche para que al menos alcanzara la meta a costar de perder elementos interesantes (Wembi, Frazier) que lo distinguían de sus competidores. Y pese a todo, el piloto no se rajó. Ni ha levantado públicamente la voz. Muy al contrario, Savignani ha exprimido las posibilidades de la plantilla haciendo de la necesidad virtud. Tapando los defectos, maquillándolos, al tiempo que potenciaba los puntos fuertes, con Polanco y Joaquín Rodríguez ejerciendo de incontestables referentes. El equipo ha creído en el trabajo, se ha acorazado de puertas hacia dentro , se ha enriquecido tácticamente pese a los contratiempos y ha encontrado el modo de ser competitivo en cada partido y de ganarlos con mucha asiduidad. Incluso cuando no ha estado fino o brillante, o cuando parecía imposible arañar el triunfo como le sucedió en San Sebastián o contra el Valladolid, se sostuvo hasta hallar la manera de dañar y tumbar al rival. Como el fajador que aguanta sin pestañear la lluvia de golpes en la esquina mientras aguarda su momento . Las buenas dinámicas tienen eso, que la victoria llama a la victoria. Y este Betis hambriento que viene del fango, hasta colista ha sido esta temporada, también ha vivido la otra y desagradable cara de la moneda. Cuando perdía de un punto y regalaba los triunfos. Cuando, en fin, se desangraba de impotencia, le cortaba la cara el frío polar de la derrota y más de uno se tentaba la ropa por la supervivencia en la categoría. LEB Oro Ficha de la previa Real Betis Baloncesto: Faggiano (1,88, 21); Polanco (1,93, 4); Joaquín Rodríguez (1,94, 14); Almazán (2,00, 10); DeBisschop (2,06, 44) -posible quinteto inicial-; Pablo Marín (1,90, 6); Hanzlik (2,00, 8); Domènech (2,08, 12); Dedovic (2,03, 16); Berzins (2,13, 24); Kuksiks (2,00, 33). Cáceres Patrimonio de la Humanidad: Atencia (1,79, 4); Nuga (1,88, 3); Bonilla (2,04, 2); Hamilton (2,01, 99); Balaban (2,10, 50) -posible quinteto inicial-; Raitanen (2,06, 11); García-Casarrubios (2,08, 13); Gantt (1,88, 22); Dani Rodríguez (1,82, 24); Carreño (1,92, 88); Santi Caballero. Bajas: Pablo Sánchez, Pablo Rodrigo, Santana y Dikembe. Árbitros: López Herrada, Lizana Moreno, García Crespo. Hora y TV: 21.00 (app LaLiga Plus, premium). Cómo llega el Cáceres A la LEB Plata se ha ido el Cáceres , un clásico del baloncesto español en horas bajas del que no conviene fiarse un pelo. Hay que desconfiar. Y el Betis tiene motivos de sobra para ello. Porque los extremeños sólo han ganado seis partidos, pero uno de ellos fue ante los verdiblancos en un pésimo día del Betis en el tiro y el rebote donde nada salió (64-61). De ese revés hace mucho, pero no importa. Hay que refrescarlo. Es un traspié del que aprender teniéndolo bien presente. Al ralentí no se le gana a nadie. Y aunque haya perdido la categoría y llegue con varias bajas de importancia como la de Dikembe, el Cáceres tiene elementos interesantes como Nuga, Gantt o Bonilla, además de fortaleza bajo los aros. Dirigido por Arturo Álvarez, es un equipo que encaja mucho (85 de media por encuentro) y al que le cuesta mucho más anotar (74). Un desequilibrio patente que explica su situación en la tabla. El Betis, en cualquier caso, debe entrar bien en el partido, con intensidad y sin ese temor a la responsabilidad que podría atenazarlo. Queda un último paso para que, después de tanto sufrir, el Betis Baloncesto se pueda permitir la licencia de soñar con ese artículo de lujo que sería el ascenso a la ACB. El Movistar Estudiantes espera rival para la eliminatoria de cuartos a cinco partidos, los dos primeros en Madrid. Y el Betis quiere estar ahí, luchando en la capital de España contra los molinos de viento de las quimeras.

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Author: Pablo Perez